10 octubre, 2015 Social Media

¿Ayudan las fragancias a aumentar las ventas?

Aromas y fragancias de todo tipo impregnan permanentemente el entorno hasta calar en nuestro subconsciente con tal firmeza que resultan capaces de guiar los comportamientos de los consumidores.

Tan categórica afirmación es posible teniendo en cuenta que, mientras el ser humano sólo es capaz de rememorar el 1% de lo que toca o el 5% de lo que ve, esa cifra se eleva hasta el 35% cuando el recuerdo está vinculado al olfato. Su fundamento científico radica en que oler activa la región de la corteza cerebral asociada a las sensaciones placenteras, lo que provoca que el cerebro retenga de manera más eficaz esa información a largo plazo.

De ahí el gran potencial que ofrecen los olores para el mundo empresarial como herramienta de marketing.

El marketing olfativo es una especialidad derivada del neuromarketing que aplica técnicas neurológicas en el ámbito de la mercadotecnia. El objetivo es provocar que el cliente, a través de las buenas sensaciones que le provocan ciertos olores, llegue a asociar un aroma a un producto o a una marca, lo que representa un arma subliminal de fidelización.

Prestigiosos estudios señalan la importancia que está adquiriendo el olfato como elemento diferenciador en la manifestación de sensaciones y emociones en detrimento de los demás sentidos, lo que hace suponer un excelente futuro para el marketing olfativo.

Entre los principales objetivos de este nuevo formato de marketing, además del incremento de las ventas, pasa por ayudar a los consumidores a asociar una marca con un aroma que les transmita calidad o la fidelización del consumidor.

El empleo de las fragancias en los planes de marketing olfativo admite tres variantes:

  1. Aroma de reclamo: saturar una estancia con un olor proyectado incluso más allá del recinto.
  2. Aroma temático: complementar estados de ánimo buscados en una estrategia comercial determinada. Si se pretende transmitir relajación, por ejemplo, la vainilla o la lavanda serían los olores indicados.
  3. Aroma de marca: se trata de crear un odotipo, un olor específico capaz de transmitir sensación inequívoca de marca.

Tal es el éxito que están alcanzando estas nuevas técnicas que en Wimit hemos comprobado que en Estados Unidos los gerentes de los centros comerciales se han visto obligados a incluir en los contratos de alquiler de los locales limitaciones al uso deliberado de fragancias con fines consumistas.

Tagged: , , , , , , , ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


 

Pin It on Pinterest

Share This

Suscríbete a nuestra newsletter semanal

Si quieres estar al día sobre las noticias y tendencias que se mueven en el Mundo de la Publicidad, el Marketing y la Comunicación, este es el lugar perfecto.

Esta infomación nunca será compartida con terceros