15 junio, 2016 Social Media

La comunicación no verbal más poderosa

El color es una de las formas de comunicación no verbal más poderosas. Cada tonalidad nos transmite unas sensaciones distintas. Por eso es tan importante escoger bien los colores de nuestro logotipo.

Las grandes marcas lo saben bien y lo usan cada vez que lanzan un nuevo producto al mercado. Los colores de un buen logo tienen que transmitir los valores corporativos de la empresa y ayudar a que esta sea reconocible siempre, allá de esté.

El público objetivo debe ser sin duda la base sobre la que hagamos la elección de colores. Y es que cada tono transmite una serie de valores distintos que provocan a su vez unas reacciones determinadas en los consumidores; alegría, corporativismo o elegancia.

Así por ejemplo, el azul es el color corporativo por excelencia, por eso suele ser uno de los más usados. Muy aceptado por el público masculino, se suele asociar con la tecnología y el sector industrial. Facebook o Skype son solo dos de las empresas que han apostado por él en su emblema.

El amarillo representa sin embargo la alegría, la felicidad y la inteligencia, por eso se asocia a productos infantiles y de ocio, mientras que el rojo está relacionado con el erotismo, la pasión y la energía. Lo vemos sobre todo en anuncios de coches, de deportes extremos, de juegos o de bebidas energéticas. Se trata de un tono usado en logotipos de marcas de alimentación como es el caso de McDonald’s o Kellog’s, ya que se supone que abre el apetito.

El color naranja, por su parte, es la combinación perfecta entre la alegría del amarillo y la energía del rojo. Es un tono cítrico asociado a la buena alimentación y la salud, perfecto si nuestra empresa se dirige a un público joven o adolescente.

Representa la magia, lo místico y lo desconocido. El color púrpura tiene una gran aceptación entre las mujeres, aunque también puede ser usado en el sector infantil, ya que suele ser uno de sus colores favoritos.

Aunque si hay un tono que transmite pureza, perfección y limpieza, ese es el blanco. Por eso es el favorito de las organizaciones caritativas. También es perfecto para productos de higiene, salud y bienestar. El negro en cambio es el color de la elegancia, de lo misterioso y de la formalidad. Un tono que contrasta muy bien con colores brillantes.

El verde, sin embargo, es una tonalidad que transmite serenidad y armonía y que simboliza la vida y la salud. Empresas como BP o Land Rover lo usan en su imagen corporativa ya que lleva al consumidor a pensar en naturaleza y medioambiente.

¿Y qué hicimos en el caso de WIMIT? Pues pensamos en algo limpio, plural, alegre y divertido… tal como concebimos a la agencia y la creatividad que desarrollamos. Algo abierto, de expresión fácil y que fuera claramente reconocible. La opción del arcoíris, como ejemplo multisectorial, nos facilitó el concepto. Pero queríamos huir de sus típicos colores hacia matices más frescos, más luminosos y que empatizaran con el usuario rápidamente. Colores que situándose encima de un fondo blanco o negro fueran claramente distintivos y no se confundieran. Así es como entendemos gráficamente a WIMIT. ¿Qué opinas?

AUTOR: Fernando Vius

Save

Guardar

Tagged: , , , , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


 

Pin It on Pinterest

Share This

Suscríbete a nuestra newsletter semanal

Si quieres estar al día sobre las noticias y tendencias que se mueven en el Mundo de la Publicidad, el Marketing y la Comunicación, este es el lugar perfecto.

Esta infomación nunca será compartida con terceros